martes, 12 de noviembre de 2013

Todo lo que pudo haber sido y no fue


Ilustración: Paulina Gaete.
Quiero brindarle un tributo a todo lo que pudo haber sido y no fue:
Por todas las semillas que se plantaron y no germinaron. Por todos los sueños que nunca se realizaron. Por las alegrías que no gocé, por los llantos que no lloré, por las risas que jamás se escucharon, por las palabras que pude haber dicho pero que jamás articulé. Por todas esas ideas que sólo fueron eso y luego se desvanecieron en el aire. Por todos esos caminos por los que no anduve…  por los trenes a los que no me subí… por las estaciones en las que no me bajé.

¿Qué habrá sido de la concertista que no logró ser más que una niña a la que le gustaba tocar el piano…? ¿Y de la actriz que nunca pudo ser actriz? ¿Dónde habrá quedado esa vedette llena de plumas a la que nunca le creció el busto? ¿Dónde se habrá escondido la cantante que le tenía tanto miedo a cantar? ¿En qué lugar estará ahora esa joven de piernas largas que nunca supo que las tenía tan largas? ¿Y la oveja negra que prefirió ser blanca?
¿Cuándo se truncaron todos esos senderos? ¿En qué momento se perdieron esas historias?

Todas ellas se convirtieron en la opción no escogida, en la alternativa ignorada, en la vida que no viví. ¿Dónde estarán ahora? ¿Hacia qué lejanas tierras se habrán ido? ¿Estarán varadas en alguna playa del olvido? ¿O habrán seguido su viaje en busca de alguien que las pudiera elegir?  En algún momento todas ellas vivieron en mí, latiendo ansiosas y esperanzadas en mi  corazón. Y en la medida en que fui avanzando se me hizo imposible seguir albergándolas… porque uno escoge y lo que no es escogido inevitablemente debe desaparecer.
Por eso  hoy le rindo un homenaje a todas esas opciones que no marqué con una “X”. Le rindo un homenaje con toda mi alma y con toda mi paz. Porque gracias a todo lo que pudo haber sido y no fue…  hoy yo soy todo lo que he sido y lo que sí logré.