viernes, 24 de octubre de 2014

Pensamiento exponencial

(Columna publicada en El Mercurio de Antofagasta el Sábado 20 de septiembre de 2014)
 
Es difícil ser menos de lo que uno es. El universo se expande y también todos los que estamos en él. Hoy cada uno de nosotros es mucho más de lo que fue ayer, aunque a veces pensemos que no. Cada día aprendemos algo nuevo, vemos algo nuevo o vivimos algo nuevo que se incorpora a nuestro ser y nos expande mentalmente, emocionalmente y/o físicamente. Y al día siguiente, con todo eso ya adosado a nuestra esencia, volvemos a aprender, a ver y a vivir algo nuevo. Y lo más alucinante es que esa expansión debería ser exponencial, es decir, tener un ritmo de crecimiento que aumente cada vez más rápidamente.
Jason Silva, que se presenta en su sitio web (www.thisisjasonsilva.com) como “cineasta, futurista y “adicto a las epifanías”, y que además es actualmente el conductor del programa “Juegos Mentales” del canal National Geographic, lo explica mejor que yo. En el evento South by South West SXSW 2013, Jason habla sobre el pensamiento exponencial v/s el pensamiento lineal  y señala que “ha habido más cambios en los últimos 100 años que en los últimos mil millones de años”. Con el siguiente ejemplo se entiende mejor la idea: pensemos en contar 30 pasos: 1, 2, 3, 4… etc. hasta 30. Cuando lleguemos al paso número 30 nuestro valor de avance será 30. Eso es pensamiento lineal. Pero si tomamos los mismos 30 pasos y avanzamos exponencialmente, la evolución sería 1, 2, 4, 8, 16, 32… etc. Al llegar al paso número 30 el valor de avance sería de más de mil millones. Eso es pensamiento exponencial. 30 v/s mil millones, en la misma cantidad de pasos.

Y Jason usa la tecnología para ejemplificar este fenómeno: “tu smartphone es un millón de veces más barato, un millón de  veces más pequeño y mil veces más poderoso de lo que hace 40 años era una supercomputadora de más de 60 millones de dólares del porte de un edificio y a la cual tú podías acceder sólo si contabas con privilegios especiales”. Y agrega “hoy, una persona con un smartphone en África tiene mejor sistema de comunicación que lo que tenía el Presidente de Estados Unidos hace 25 años”. Bien, todo esto es resultado del pensamiento exponencial.
Atrapados en el pensamiento lineal, el avance es lento y muchas veces se atasca con creencias limitantes que no sólo retrasan la llegada de tiempos mejores, sino que son además fuente de frustración y dolor. Uno de los requerimientos del pensamiento exponencial es olvidarse de las limitaciones, abrir las compuertas de la inspiración y permitir que las ideas bajen sin censura, porque esas nuevas ideas siempre serán exponenciales, fruto de todo el conocimiento que ya posees (aunque muchas veces no sabes o no recuerdas que posees). Aunque parezcan ideas locas, raras, distintas. Al fin y al cabo ¿no es así como todas las grandes ideas se ven en un comienzo? Es imposible ser menos de lo que uno es si uno está abierto a ser todo lo que puede ser.